Las elecciones de la cordura
A todo seguro que nos ha llegado la noticia de que el Real Madrid está en Elecciones a la Presidencia del club. Algo que habrá sido casi imposible de esquivar dada la trascendencia de dónde procede. En innegable que si hay en el mundo un club deportivo de un alcance estratosférico, ese es el Real Madrid, y ojo al dato que lo ponemos por encima de históricos como Chicago Bulls, L.A. Lakers, Celtics de Boston o los Detroit Pistons...todo un hito, hay que reconocerlo.
Pero hoy nos vamos a detener en analizar una frase del propio himno del Real Madrid, aquél clásico "Mocitas madrileñas" al que poco a poco se intentar guardar en un cajón.
Por lo pronto se ha cambiado el estilo clásico fundacional por la solemnidad. Un "mira lo bueno que somos" o "somos los más grandes y no tenemos rival" podrían ser perfectamente los títulos de los nuevos himnos, por qué es hay hay uno, sino que ya contamos con tres.
Hemos pasado del "caballero que la perder da la mano" y el "luchar en buena lid", a "no importa lo demás, Real Madrid y nada más" y dejar K.O. e inconsciente rompiéndole la ceja a nuestro compañero en la ducha mandándolo al hospital. Pero lo peor es que desde la propia institución, el asunto se normaliza con un "pasa todos los días" por boca de su máximo representante, el Sr. Pérez.
En este clima de exaltación, se convocan unas elecciones a la presidencia, en donde sea cual sea el resultado, el ganador será el aspirante y alicantino (mismo origen que D. Santiago Bernabéu) Enrique Riquelme.
No hay dudas de que D. Florentino Pérez pasará a la historia como el segundo mejor presidente del Real Madrid. Y digo bien segundo porque ese título honorífico de ese Real Madrid victorioso y rey de Europa no lo ha construido él por mucho que algunos se lo quieran adjudicar. Es un don que ya venía el el paquete con el cargo, y que hasta un difunto Lorenzo Sanz, puso en alza también con la consecución de dos orejonas más sumando ocho títulos europeos en total.
Pero no vamos a desviar más la senda de esta disertación sobre la campaña electoral, que ha dado, da, y daría tema de conversación para llenar rotativas enteras de periódicos y millones de terabytes en web.
No podemos obviar que la maniobra del Sr. Florentino Pérez de anticipar una elecciones, sin tiempo material holgado para prepararse una candidatura ha sido juego sucio. Al menos poco ético.
Desde el anuncio en una infame rueda de prensa donde se dio una imagen de carencia absoluta de cortesía, educación y compostura con términos "ese con acento sudamericano o mejicano" o "dejen hablar a la niña esa que vosotros sois muy feos", resulta que, lo feo, fue la conducta del un club centenario al mando de un cuasi octogenario cargado de rencor y temeroso de que le quiten su juguete.
Ataques irracionales contra la prensa, intentando estigmatizar al medio con su baja suscriptora, profesionales que destapan cloacas en el seno madridista o a otros madridistas de corazón que vienen con ideas frescas para un Real Madrid actualizado a los tiempos que corren.
El mismo Álvaro Arbeloa se alineó con el propio Sr. Pérez, contra aquellos que en discrepancia con la gestión del club y en virtud de su legítimo derecho de libertad de expresión y opinión, pitaron al máximo mandatario del club, catalogándolos de "no ser madridistas".
No Sr. Arbeloa. Pitar a Florentino no es "no ser madridista", es "no ser Florentinista. El Real Madrid, está por encima de todo y de todos, por mucho "ser superior" que usted diga que es el Sr. Florentino, el club sigue estando por encima de él y de todos.
El mismo club que se quejaba por boca de Carlo Ancelotti de que en España no había libertad de expresión, por no poder opinar sobre un árbitro, porque te podían sancionar, (ojo que ahí hay tema jurídico que nadie se atreve a destapar), ahora fiscaliza y censura la libertad de expresión de un aficionado/socio/abonado porque no le conviene el contenido. Cómo dice el refrán "líbrame del que me adula, porque del enemigo declarado ya me ocupo yo".
Vivimos en una sociedad dividida y polarizada. Fruto de una que, gestándose en el tiempo de forma ascendente, penaliza la discrepancia y la estigmatiza y señala como adversaria.
Podemos ver al Sr. Presidente de la nación, D. Pedro Sánchez Castrejón, disfrazar de enemigo e atribuirle canibalismo feroz al que no está con él y sus ideas, destructor del bienestar del país, o del progreso de la nación, convirtiendo en enemigos a todos al que simplemente osa discordar con sus ideas, y pone de relieve esos "desajustes de dudosa legalidad", tales como jueces yo miembros de las FFCCS del Estado y medios de comunicación, atribuyéndoles malicia e ir contra los intereses del país por condenar y perseguir presuntos delitos.
Pero el Real Madrid, no es un caso aparte, continúa con esa linea editorial que se bien asentando en la sociedad desde hace tiempo.
El acomodo de casi dos décadas sin elecciones en el Real Madrid, han hecho que el natural sentimiento de pertenencia del club se arraigue en los sentimientos del Sr. Pérez en una forma cuasi dañina para el propio club. En dos décadas hemos visto cómo se han mermado los derechos y opciones del socio en el acceso a la candidatura a la presidencia.
Tal y como está hoy día configurado, se podrían contar con los dedos de una mano los posibles candidatos a la presidencia del Real Madrid, que pasa por ser multimillonario (en euros) y llevar al menos 20 años como socio del club.
Muchos podrían pensar que bastante prueba de madridismo es llevar dos décadas como socio, y más aún cuando tienes riñón para hacer frente a un aval alcance de una selecta clase de ricos. Después se quejan cuando sus vecinos colchoneros llaman "clasistas" a los "merengues".
Pero la realidad no es lo que parece. Florentino continúa obcecado en llevar al club a la élite económica, a todos los niveles. A día de hoy, una entrada para un partido de fútbol de la primera división de la Bundesliga suele rondar los 30€, sin embargo , para ver un partido de segunda división te sale por al menos 50-60€. Si quieres ver un partido en el Santiago Bernabéu, hablando de un partido sin trascendencia, la entrada te va a costar no menos de 150€. Para una famila de 5 personas las cuentas son prohibitivas para un partido de fútbol, hagan sus cuentas.
En definitiva, la idea de que el Real Madrid es para sus socios tiene todo el sentido en el más real y estricto sentido de la palabra. Los aficionados madridistas, esos millones que hay repartidos por todo el mundo, no tienen ni la más remota posibilidad de equipararse al socio. O eres socio, o PPV, pago previo por visión, con tarifas desorbitadas.
Al final, el que paga, es que menos tiene.
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